El orgullo de hacerse un afro


Tenía tres años pero aún lo recuerdo. Quería tenerlo como Ana Gabriel, aunque ahora me avergüence de semejante comparación. Ya que conocía sus canciones de cabo a rabo, era lo más lógico. Lo movía a un lado y al otro pero nada. Solo mojado era domeñable, pero cuando el viento hacía lo suyo “mamá África” regresaba.
pelo_afro
Con el tiempo y ante la imposibilidad de peinarlo como quería, comencé a culpar a mi papá, o mi tatarabuelo, quien a decir de una tía soñadora, después de llegar de Europa se casó con una mulata.
No pudieron “peine caliente y potasa”, como recomienda el trovador Fernando Bécquer, ni plancha, ni torniquete, ni la raqueta de mi mamá.
Con el tiempo debí resignarme, aunque a veces tenía recaídas y buscaba una peluquera ducha en la materia para que volviera a intentar aquello que no hizo la naturaleza. Un día comencé a considerar la posibilidad de que, en el fondo, la idea fija de alisarme el pelo era un modo de no aceptación a mi mestizaje, una falta de asunción de la negritud innegable heredada de los Prego.
Entonces me sentí racista y decidí que llevaría el pelo rizo, no por resignación sino por principios, a fin de cuentas lo había dicho el poeta, “el que no tiene de congo tiene de carabalí”, y quizás yo hasta tenía de los dos.
Comencé a ver distinto a quienes se hacían drelos o afros, me parecía de una valentía y orgullo admirables. Consideraba indigno que una negra o mulata se pusiera trenzas sintéticas o implantes, casi siempre tan obvios, queriendo, a mi juicio parecer blancos. Me molestaba ese intento fallido de despigmentación. Pero erraba, y lo he puesto sin H.
Resulta que alguna vez Hanna Montana, también conocida como Miley Cyrius, se puso extensiones y nadie le criticó que su entonces largo cabello, fuera de mentiras. Y pensar en cuán vilipendiadas fueron las que cosieron a su pelo original lacias melenas, inconformes con la hirsuta propia.
Natural-hairstyle-for-black-women_18
Considerar que se es más o menos negro por cómo te acomodes el pelo, o si escuchas cierta clase de música, vives o hablas de un modo, o sabes bailar rumba, cosa que ignoro por completo, es una posición absurda y una valoración epidérmica de la realidad, puesto que cada individuo es uno en sí mismo, y asume la racialidad según su mundo interior.
Las personas son, obviamente, mucho más que su piel. Lo que hacen, cómo lo hacen y el efecto que esto tiene en los demás es más importante que cualquier otra cuestión referente a su apariencia física.
Una amiga me comentaba que en Cuba el racismo es una costra. La verdad hasta que conversé con ella sobre el tema mi percepción era aún limitada. Mi amiga alegaba lo difícil de salir a flote en una sociedad donde, pese a los cambios hacia su interior, prevalecen barreras en la subjetividad que hacen emitir juicios precipitados y a veces inconscientes, hacia las personas de tez negra o mestiza. De ahí el empeño que muchas de ellas ponen en reafirmarse, mostrar su destreza en lo profesional, su capacidad de equipararse a cualquier blanco en la ropa, los modales, las notas o el coeficiente intelectual.
racismo2
Debe ser complicado vivir en una eterna competencia, invertir tiempo de vida tratando de demostrar una superioridad o capacidad para algo, solo porque alguien pensará que eres menos si eres negro. Si ese alguien te juzga desde tu entrada a un recinto por tu piel, estarás signado por la constante necesidad de demostrar que “sí, somos iguales”, o “yo también puedo….”, estarás en una posición de desventaja y por supuesto querrás que tu piel no se interponga en la obtención de tus metas.
Nunca reparé en lo que realmente les hace el racismo a las personas en nuestro país porque no lo había sentido en mi piel, blanca según mi carné de identidad. Estaba, como tantos, acomodada en el supuesto de que el hombre nuevo está por encima de miseria semejante. Pero no se puede ser tan ingenuo. Ahí están los chistes denigrantes, el triste piropo ante una mulata voluptuosa: “qué clase de blanca se perdió”, el asunto de que si no es a la entrada es a la salida, la constante culpa de cualquier delito sobre el hombro negro. Todas estas evidencias tan recurrentes me molestan en lo más profundo de mi ADN.
El racismo es un lastre, más de 50 años de Revolución no bastan para cambiar la conciencia social, su entramado y dinámica. La subvaloración y los prejuicios caminan a nuestro lado día a día, a veces hasta somos sus portadores. Tendremos que revisarnos, para cuando nuestros hijos nos traigan a casa una novia mulata dejemos de pensar en lo difícil de hacer trencitas a nuestros nietos.


Inducción y deducción o el extraño caso del fogón desaparecido


módulo ofertado ala población

módulo ofertado ala población


La anciana esperaba tomar un café, quizá para mantenerse alerta en la cola en que durante horas aguardaba frente al mercado industrial La Marquesita, para comprar su fogón de inducción. Indagué si aún quedaban y con seguridad absoluta contestó que se habían terminado pero que “decían” que traerían más.
Sin embargo una de las dependientas del establecimiento aseguró no tener el producto en existencia y desconocía la fecha de reabastecimiento, “pero los clientes piensan que los están engañando y continúan con sus colas”.
Entre quienes esperan en la ciudad de Holguín se haya María Rancaño, inconforme con las respuestas que mediante sus pesquisas obtuvo, llegó a la redacción de este semanario: “Nosotros nos dirigimos a Comercio, al Gobierno, a Telecristal, pero la respuesta y la solución al problema tiene que darla Almacenes Universales del Coco. Comercio nos dice que los máximos responsables son ellos, que son quienes tienen que distribuir y están abarrotados de cocinas. Allá nos dicen que no tienen que darle respuesta a la población…”
Diamela Rodríguez, asegura: “en La Casa Azul hace más de tres días que esperamos que se surtan y no lo hacen, todos se lavan las manos y no se resuelve la situación y a los dependiente de las tiendas también se le exige una respuesta al pueblo. El viernes se distribuyeron 500 módulos de cocción a dicha tienda y solo han salido a la población 131, no es posible que no queden, ¿el resto dónde está?
Al respecto Leydis Zaldívar, encargada de la Atención a la Población del Grupo Empresarial de Comercio de Holguín explica:“ recibimos una queja de que en la Casa Azul habían llegado 100 módulos y que en el número 50 de artículos vendidos se habían acabado. Se hizo una comprobación y realmente habían unas cuantas hornillas defectuosas que no llegaban a los 100. No sé cómo sabían de estas cifras, pues en realidad eran 50 y cuatro tenían defectos, esto se confirma según el vale de entrada y facturas. No se han comprobado las irregularidades denunciadas, a pesar de que se han hecho investigaciones al momento.
Entiendo a la población pero hay una situación desfavorable y los usuarios deben comprenderlo, no hay más módulos y hasta una segunda etapa no volverán a entrar. Ellos se están desgastando en los corredores de las tiendas haciendo colas, marcando y rectificando inútilmente”.
Diamela Rodríguez recuerda una vieja máxima, el cliente siempre tiene la razón, pero ¿es esta una verdad absoluta? No, primero porque somos humanos y en nosotros vive la constante posibilidad de errar, segundo, porque no se trata de Almacenes Universales como empresa mayorista quien se encarga de la distribución de estos artículos, sino del Grupo Comercializador de Productos Industriales y de Servicios Universal Holguín, o sea que son dos entidades distintas en su objeto social y organismo de subordinación.
Por otra parte no es cierto que los almacenes del último estén abarrotados de la mercancía demandada por los consumidores. Según Rafael Torres, director comercial de “la Universal”: “En una primera etapa se entregaron a la provincia 15 mil 250 módulos para los casos sociales, que recibimos de DIVEP, estos fueron distribuidos en toda la red junto al modelo de propiedad y de garantía.
Para las ventas liberadas se priorizaron seis provincias entre ellas Holguín con una asignación de 23 mil 800 módulos, de estos 16 mil 600 los distribuimos según indicaciones de Comercio. Actualmente comenzamos a recibir el 30 porciento pendiente, o sea 7 mil 200, los que serán entregados a la red comercial”.
Antes de que las ventas de los fogones de inducción comenzaran, Omer Gonzalez, director comercial del Grupo Empresarial de Comercio Holguín informó que “se tuvieron en cuenta las características de la provincia y entre los elementos valorados estuvieron los municipios en los que se realizó la venta liberada de gas licuado: Holguín y Moa, por tanto en la distribución se priorizaron los restantes en función de la política actual ”.
Armando Contreras Tamayo aect@ain.cu

Armando Contreras Tamayo aect@ain.cu


Pero otra vez la demanda es superior a la oferta, al parecer los estudios de mercados no se hacen o son imprecisos y personas como María Rancaño o Diamela Rodríguez se ven afectadas, no solo por el desabastecimiento, sino por la falta de la información clara en el momento preciso. Tampoco se debe olvidar que el personal de cualquier entidad estatal debe atenderse al público con cortesía y respeto independientemente de si la respuesta a su reclamo es positiva o no.
Este proceso de venta ha estado signado por los ya habituales personajillos encargados de la venta de turnos, los “organizadores” de las colas y aquellos que hacen correr rumores buenos o malos que mantienen en vilo al que espera. Los precios de un sitio en la fila van desde los 100 hasta los 375 pesos y las madrugadas en vela se acumulan en un público cuya necesidad se evidencia en el sacrificio por obtener un artículo que aunque fue concebido para facilitarles la vida y garantizarles confort, para algunos se ha convertido en pesadilla.
Si el abastecimiento fuese constante se evitarían tantas molestias y de seguro el pillaje y los tejemanejes que generan estas coyunturas hacia el interior y el exterior de los puntos de ventas. No obstante hay una luz, según Rafael Torres, director comercial de la Universal “el país actualmente completa el plan del resto de las provincias. Mensualmente se ensamblan alrededor de 35 mil fogones yen 2016 debemos recibir 27 mil módulos más”.


La lista


mama

Comenzaba septiembre y con el mi odisea. Más difícil que llegar a Itaca resultaba acopiar todos los artículos que la enseñanza prescolar exige a los padres de los parvulitos. La escuela de hoy se diferencia mucho de la de mis recuerdos donde escaseaba la plastilina, no teníamos acuarelas para todos y la libreta era la mitad de un cuaderno, confeccionado con papel de dudosa calidad; tampoco habían televisores en las aulas ni conocía de loncheras: para el pan tostado y el refresco bastaba una jabita tejida o el lujo de aquella de plástico aún en venta en las redes de comercio en pesos cubanísimos también denominados cup. art
Pero mi generación nada tiene que ver con esta. No puede negarse el desarrollo, tampoco el vergonzante subdesarrollo al que nos enfrentamos aun cuando se afirma: todo está preparado para comenzar el curso.
Este septiembre yo no lo estaba, la lista de cosas que debía llevar iba desde un delantal pasando por toallita, servilleta, mantel, pelota de trapo, pompón, bastón, papel, file, entre otros útiles y aditamentos que debíamos confeccionar los padres de los principiantes.

Mucho cuesta a mamá ponerse en plan art attack y confeccionar marcadores, figuras geométricas ¿esquema mudo?, cartón de apoyo y los textiles antes mencionados. Una naciente y creativa industria artesanal, por contradictorio que suene, viene a salvar a las que no fueron dotadas con habilidad para las manualidades, y de la cola de las mochilas sale la madre preocupadísima a luchar su lista porque “su hijo no va a ser menos que nadie”.
No recuerdo que mi madre tuviera tales conflictos en mi paso por la enseñanza primaria y aunque ahora el cambio climático es muy evidente, ni en los tórridos fines de curso se habló de “poninas” para un ventilador. Pero los niños padecen y qué no darían sus padres por garantizarles el confort, entonces vuelve la recaudación, ahora también por una lámpara, y ya que estamos aquí por un poco de pintura, que el aula está muy feíta, ¿y la palangana con su respectivo palanganero? No queremos que se enfermen los pequeños. Sé de quien tuvo que llevar hasta una silla.
Luego vienen los imperativos del contexto y hacen falta 12 cubos de arena, y unos metros de acero, porque de las instancias superiores asignaron cemento a la escuela pero lo demás no ha llegado aún, y si cada uno trae lo que pueda, lo haremos, otra vez por los niños.
Soy empática, me pongo en los ajustados zapatos de los docentes que se ven en la obligación de pedir tal o mas cual cosa para que las condiciones en las aulas y el proceso de enseñanza aprendizaje fluya de manera óptima No dudo de sus buenas intenciones y de cuánto afecta a su desempeño profesional, las carestías que enfrentan a diario y ponen a prueba su creatividad y talento.
Tampoco desdeño cuánto impacta la falta de compromiso de muchos padres, la prueba más contundente son las típicas reuniones donde cuesta encontrar quien represente en la escuela a la familia. Todos se preocupan por sus hijos pero no quieren un compromiso mayor que el de su descendencia, algunos tienen muchas responsabilidades, otros saben que los que hoy dicen “yo hago lo que sea, pero no me pongan”, mañana se echarán para atrás, y algunos no quieren ser perseguidores de los que incumplen compromisos que asumieron convocados por la costumbre de la unanimidad y de los que luego huyen.
Se habla continuamente de la necesaria vinculación entre la comunidad y los centros docentes, de la obligatoria participación y responsabilidad de las familias con la formación de sus niños, pues la escuela solo es un agente en este proceso en el que los verdaderos encargados están en casa.
Pero esa perpetua “caridad” de la que se sostienen muchas cuestiones en las escuelas, es agotadora y evidencia cuán necesitada de inversiones y recursos se encuentran dichas instalaciones. Además hay que deslindar obligaciones estatales y familiares.
Mucho se ha dicho de que los profes no deben pedir, ni recoger dinero para cosa alguna, sé de cerca de alguien que hace casi dos años se fue con los fondos de 100 pesos per cápita, que acumulaban los muchachos de una secundaria para la fiesta de graduación. Tristemente esa fue la última enseñanza de la teacher. No obstante confío que este no sea un denominador común y solo quisiera que semejante rol de menesteroso no fuera habitual entre los maestros. Porque una cosa es lo que por voluntad se genere desde las preocupaciones paternas y otra que las condiciones elementales para la estancia en un centro sean precarias y comprometan a la familia en papeles que para nada le competen.


Aquel largo día o por qué ser periodista


El día de hoy ha sido muy largo. Apenas dormí anoche. Me latía dentro el presentimiento de lo grande por venir, del acontecimiento que se gesta. Un periodista vive para eso, y por eso.
Toda la mañana estuve cazando la noticia, el ruido de los otros, mi propio teclado, ver la prensa extranjera en acción, sentir la adrenalina que abandona a los semanarios, reposados y más dados al análisis que a la noticia viva, latente justo ante las manos del redactor.

Trabajando en la cobertura
Esperaba mi momento, aquel en que la proximidad al “hipermediático” Papa Francisco, me permitiría conocer de qué se construyen los mitos: vi claro entonces, de realidad concreta.
No pudo la llovizna inoportuna impedir que él llegara hasta allí. Los niños estaban inquietos, querían cantar a toda costa. Desde la emblemática Loma de la Cruz, la prensa apostada pese el clima impertinente, escuchaba a las personas saludar al Papa, así supimos que se acercaba.
Las azoteas lejanas, como mejor evidencia de la densidad poblacional de la ciudad, eran un enjambre de personas agitando las manos, queriendo ver más allá, discernir un acontecimiento que ahora transcurría ante mis ojos.
La Oda a la Alegría comenzó a sonar en las infantiles voces y el Sumo Pontífice, con una sonrisa afable, descendió del vehículo panorámico que durante toda la jornada lo trasladó dentro de la Ciudad cubana de los Parques. Otros cantos entonaron los pequeños a quienes Francisco elogió. Ellos agradecieron humildes, niños al fin, con gozo.

El día de ayer fue muy largo. Apenas dormí la noche antes. Me latía dentro el presentimiento de lo grande por venir, del acontecimiento que se gesta. Un periodista vive para eso, y por eso.
Toda la mañana estuve cazando la noticia, el ruido de los otros, mi propio teclado, ver la prensa extranjera en acción, sentir la adrenalina que abandona a los semanarios, reposados y más dados al análisis que a la noticia viva, latente justo ante las manos del redactor.
Esperaba mi momento, aquel en que la proximidad al “hipermediático” Papa Francisco, me permitiría conocer de qué se construyen los mitos: vi claro entonces, de realidad concreta.
No pudo la llovizna inoportuna impedir que él llegara hasta allí. Los niños estaban inquietos, querían cantar a toda costa. Desde la emblemática Loma de la Cruz, la prensa apostada pese el clima impertinente, escuchaba a las personas saludar al Papa, así supimos que se acercaba.
Las azoteas lejanas, como mejor evidencia de la densidad poblacional de la ciudad, eran un enjambre de personas agitando las manos, queriendo ver más allá, discernir un acontecimiento que ahora transcurría ante mis ojos.
La Oda a la Alegría comenzó a sonar en las infantiles voces y el Sumo Pontífice, con una sonrisa afable, descendió del vehículo panorámico que durante toda la jornada lo trasladó dentro de la Ciudad cubana de los Parques. Otros cantos entonaron los pequeños a quienes Francisco elogió. Ellos agradecieron humildes, niños al fin, con gozo.
En una plataforma discreta y acompañado por Emilio Aranguren, obispo de la Diócesis holguinera, vi por única vez en este largo día al sucesor de Pedro, al hombre que ha revolucionado a la Iglesia Católica. Desde allí, el Pastor Universal bendijo a sus siervos, nos bendijo a todos, en un acto que va más allá de la fe o la religión misma, y solo se traduce en amor.
Cuando globos azules, rojos y blancos, junto a decenas de palomas, emprendieron un vuelo que transformó por segundos el cielo en algo vivo, un estremecimiento me trajo la certeza. Soy afortunada por haber sido testigo de un momento único y muy emotivo, pocas veces tiene una la suerte de mirar la Historia antes de que la recojan los libros. Entonces, pensé, “solo por un momento así, vale la pena ser periodista”.


Comienzo de una verde mañana


PENTAX DIGITAL CAMERA

PENTAX DIGITAL CAMERA


Son las 5:30 de la mañana y camino apresurada, tengo un poco de temor de andar sola, aún persiste la penumbra, pero a cada paso encuentro personas, agrupadas, conversando, animados como si no fuera la madrugada, o lunes.El miedo esfuma. Hoy es un día distinto.
Casi llego a mi destino y oigo unos gritos: “Dame la F…dame, la R….dame la A…” y así hasta completar un nombre que se ha repetido cientos de veces en los últimos días. Porque Francisco, el único Papa latinoamericano, el carismático Pontífice, el argentino hincha del San Lorenzo; arriesgado en sus declaraciones, piadoso y franco, está en Cuba, y nada desde su llegada al archipiélago parece ser cotidiano, el tiempo, incluso, corre a otra velocidad.
PENTAX DIGITAL CAMERA

PENTAX DIGITAL CAMERA


Es las 7:50, ya la Plaza de la Revolución Mayor General Calixto García de Holguín, está siendo ocupada por feligreses de parroquias vecinas que han peregrinado hasta aquí. Bajo una representación del manto de la Virgen acontecerá el oficio que ya es histórico para la diócesis holguinera, una de las más extensas y pobladas de Cuba.
Las declaraciones del Papa Francisco desde su llegada a nuestro país han sido de profundidad insondable. Llegado como misionero de la misericordia ha pedido trabajar por la amistad social y la cultura del encuentro versus la del descarte.
La jornada de hoy promete ser única, estaremos con oído atento, seamos creyentes o no , porque la búsqueda de una sociedad mejor no es asunto de religión sino de fe y esperanza en el ser humano.


Laicos holguineros: hombres de acción y de fe


Msc. Marjel Morales Gato
Lic. Liset Prego

Un análisis tal vez chovinista de la Historia, podría dejar ver a Holguín como el sitio por dónde llegó a Cuba la religión católica, si se tiene en cuenta que fue por Bariay (https://es.wikipedia.org/wiki/Bariay), por donde desembarcó Colón, y tras este hecho se desencadenaron tantos que implican a toda la Isla y que, según nos cuentan los libros, están llenos de acontecimientos que pueden establecer un prejuicio ante la Iglesia.
Larga y enrevesada ha sido la relación de dicha institución con las autoridades del país y la que fuera su metrópoli, y las diferencias Iglesia- Estado no se circunscriben a las de los primeros años de la Revolución en el poder.
No obstante, movidos por la fe o ideales de trabajo para el bien común, en Europa primero y en Cuba después, surgieron alrededor de la Iglesia Católica, organizaciones que si bien mantenían con ella un estrecho vínculo no eran propiamente religiosas. Muchas se mantienen hoy bajo un halo de misterio, otras han desaparecido, muchas se encuentran ausentes de los libros de texto, y solo renacen cuando las manos de un investigador incisivo y persistente, remueve el polvo a las evidencias que de su existencia permanecen.
La creación de asociaciones de laicos católicos responde a las formas en que se constituye el hecho religioso y a la expresión de las funciones que posee la religión como fenómeno humano. El surgimiento de organizaciones dentro del laicado católico tiene sus orígenes en la Europa de mediados del siglo XIX, con países como Bélgica, España y Francia a la cabeza. Muchas surgieron con el propósito de apoyar la labor de la Iglesia católica en los diferentes ámbitos de la cotidianidad de un país o imperio y para hacer frente a las corrientes liberales que emanaron de la Revolución Francesa.
En Alemania en 1848 se produjo el primer congreso de asociaciones laicas que propició el auge del movimiento católico encabezados por laicos.
En el caso de España, entre 1851-1874, nacieron algunas asociaciones cuya razón fundamental fue hacer frente a los ataques anticlericales, que se produjeron con mayor fuerza, posteriormente a consecuencia de la revolución republicana de 1868 y en la que fue abolida por breve tiempo la monarquía. Esta influencia en mayor o menor medida también fue vivida en las colonias americanas como se verá posteriormente.
Es común, en una parte importante de la sociedad, confundir las organizaciones católicas laicas con las de tipo clerical. En muchos casos esto se debe al establecimiento de órdenes de carácter confesional dentro del catolicismo, que han desempeñado un papel protagónico dentro de esta religión a lo largo de los siglos. Estas órdenes han servido de nexo entre la sociedad y la Iglesia, nutriendo a esta última de fieles que han llegado a sentir la vocación eclesiástica. En la actualidad estas organizaciones o denominaciones de tipo confesional, son parte de la estructura interna de esa entidad.
Paralelo a este fenómeno que continúa en desarrollo, a pesar de la secularización de las sociedades, aparecieron las asociaciones de laicos católicos. En Cuba la creación de organizaciones laicas católicas recibe, la influencia del movimiento laical en Europa y en especial España.
Entre las primeras en fundarse en la Isla se encuentran: las Conferencias de San Vicente en 1856, la Congregación de la Anunciata en 1875 y la Asociación de Madres Católicas en 1888.
Este primer grupo surge en momentos de convulsión social, donde el enfrentamiento ideológico entre los diversos miembros de la sociedad cubana era casi continuo. Esta realidad también afectó a la Iglesia, pues la población del país en su mayoría era profundamente católica. Por un lado se encontraba la postura de la mayor parte del clero, de origen español y que respondía a su vez a las disposiciones del Patronato Regio y los intereses coloniales. En el otro extremo, el pensamiento independentista de un conjunto de la feligresía y algunos clérigos criollos.1
Tal encontronazo ideológico y el correspondiente saldo que arrojó la lucha independentista, provocó un distanciamiento entre el clero y amplios sectores de la sociedad. Ese alejamiento y las sacudidas de la última etapa de guerra, afectarían también la creación de asociaciones dentro del laicado, situación que mejoró con la llegada del nuevo siglo.
La creación de asociaciones laicas católicas en la Isla mantuvo como tendencia durante la mayor parte del siglo XIX, que su creación y membresía estuviese encabezada por mujeres. Este fenómeno provocó, también por un matiz cultural, que los hombres se relacionaran poco con este tipo de agrupaciones. Esa tendencia se modificó a partir del inicio del siglo XX, cuando, como resultado del flujo migratorio entre Cuba y los Estados Unidos, comenzarían a llegar a la Isla miembros de asociaciones católicas laicas masculinas.
El auge de estas fue favorecido por la fundación en Cuba en 1909 del primer Consejo de la Orden Caballeros de Colón (https://es.wikipedia.org/wiki/Caballeros_de_Col%C3%B3n). Esta Orden llegó al país por los padres agustinos que radicaban en los Estados Unidos. Desde su fundación hasta su salida de Cuba, en los primeros años de la Revolución, integraron sus filas grandes personalidades de la vida política y social del país, entre los que se encuentra José Antonio Echeverría y Bianchi.
En el aspecto local entre los miembros del consejo que se creó en Holguín, se encuentra el mártir Pedro Rogena Camayd.
Los procesos independentistas de ese periodo, influyeron negativamente impidiendo un mayor desarrollo y proliferación de las asociaciones, ya que estos afectaron el entramado social de la Isla y la infraestructura de la Iglesia católica cubana.
Al iniciar el siglo XX, de conjunto con las transformaciones sociales y políticas que se fueron desarrollando en Cuba, el movimiento laical holguinero fue creciendo, no solo en revitalización de las antiguas estructuras, sino también en nuevas asociaciones.
Una de las primeras de laicos católicos masculinas, creadas en Cuba durante las dos primeras décadas del siglo XX, es la Asociación de Caballeros de San Isidoro, creada en Holguín en el año 1922. Sobre la misma son escasas las investigaciones realizadas y contradictorias las informaciones que se han emitido.
El protagonismo social de la Iglesia católica en Holguín reveló rápidamente signos de fortaleza al quedar constituida en 1916 y 1922, la Asociación de Damas del Apostolado de la Oración y la Asociación de Caballeros de San Isidoro. Símbolos del arduo trabajo de párrocos como lo fue el padre Fernández Lestón, cura principal de la entonces iglesia parroquial mayor de Holguín, San Isidoro.Padre Fernandez Lestón
A lo largo de las primeras cuatro décadas del siglo XX, el accionar de la Iglesia católica en la ciudad fue en aumento, ello favoreció a su vez la proliferación y organización del movimiento laical. De igual manera le tocó hacer frente a varios retos como fue el asentamiento y expansión de diferentes denominaciones protestantes.
Entre los fenómenos socio-religiosos reconocidos por las autoridades eclesiales a inicios del siglo XX, fue la insuficiente presencia de hombres en las actividades que desde los templos se organizaban. Dentro de la diócesis esta cuestión fue analizada por el entonces Arzobispo de Santiago Monseñor Félix Ambrosio, quien en una circular de 1924 expresó:
Hasta ahora hemos contado con número considerable de mujeres y niños. En comuniones particulares o generales los hombres brillan por su ausencia y ya nos habíamos acostumbrado, sin que el corazón sangrara al verlos alejados de los Sacramentos. […] Recomendamos a los señores Curas que pidan reglamentos e instrucciones y que traten en donde no existen sociedades católicas de hombres, que la funden aunque sea con un número reducido.2
En esta propia circular reconoció la existencia de los Caballeros de San Isidoro en Holguín. En la comunidad científica holguinera existen diferentes opiniones sobre la verdadera fecha de surgimiento de esta, situándola entre 1924-1925, aunque realmente quedó constituida el 26 de marzo de 1922. Entre sus miembros fundadores se encontraron: Oscar Albanés, Rogelio Aguilera, Juan Camayd, José María Franco y Moyúa, el Vicario de Holguín: José Fernández Lestón y el presbítero José María Fernández Conde, entre otros, hasta alcanzar la cifra de 20 hombres.
Oscar AlbanésSu primer presidente fue Oscar Albanés, quien para 1925 era también miembro del tercer grado del Consejo de Santa María # 2479 de la Asociación de los Caballeros de Colón, que radicaba en Camagüey, así como miembro de honor de la Asociación Católica Caballeros de Don Bosco de Santiago de Cuba.Algunos miembros
Al igual que otras asociaciones laicas, los Caballeros de San Isidoro crearon lo que ellos mismo denominaron un fondo de socorros mutuos, que solo sería usado en caso de gran necesidad entre los asociados. La llamada beneficencia pública era otro de los principios que regía a la organización, la misma estaba contemplada como un deber de todos sus miembros, ejerciéndose siempre que fuera posible.
Entre sus fundamentos principales establecieron que, en materia religiosa, se amparaban en la doctrina de la Iglesia, la cual ejercieron y pusieron en práctica constante. Instituyeron además que tanto los futuros miembros, así como los ya existentes, debían cumplir los deberes morales que establecía la práctica religiosa católica. La composición social era heterogénea, aunque predominaba la clase media alta y la burguesía local.
En el propio año 1925 declararon la intención de fundar una escuela primaria que acogiera a 20 niños y que en horario nocturno educase también a los jóvenes que lo necesitaran. De igual modo establecieron que su divisa era: La acción y su lema espiritual: Confiamos en Dios. La mayor huella dejada los Caballeros de San Isidoro fue la biblioteca pública que, sin ninguna contribución estatal, se mantuvo funcionando en un reducido espacio de la iglesia de San Isidoro en Holguín.Bliblioteca de Caballeros de San isidoro
El rápido crecimiento de esta asociación en la ciudad propició la creación de dos células en los poblados de San Rafael y San Antonio.
Para ese momento los Caballeros… contaban ya con la increíble cifra de más de trescientos hombres.
Paralelo al surgimiento de esta asociación masculina, nacieron en la ciudad otras como la Asociación de Damas del Apostolado de la Oración, la Asociación Nuestra Señora de la Caridad, el consejo local de los Caballeros de Colón, entre otras que aunque no estuvieron dentro de la propia ciudad, influyeron en el desarrollo de las demás.
Durante la etapa analizada, el movimiento laical en Holguín mostraba síntomas de fortaleza y organización. La creación y el desarrollo en ascenso, de varias asociaciones de católicos laicos, tanto masculinas como femeninas, evidencian la activa participación de la comunidad católica de la ciudad y sus poblaciones cercanas.
En la actualidad la mayoría ha desaparecido, sin embargo sobrevivieron algunas de damas, no obstante el laicado, sin distinción de género, sigue teniendo un papel fundamental dentro de la Iglesia.


Sazón de El Guayabero


200px-Caricatura_el_guayabero

A la mitad del año 1911 le nació una sonrisa pícara. En Holguín, sin un pan bajo el brazo pero con el don de la música fusionada con el humor, un juglar auténtico llegó y tanto ha sido lo que dio a la cultura que la “holguineridad”, entre otros ingredientes del ajiaco de Jiménez, se compone por la Loma de la Cruz, los parques, el heroísmo de Calixto García y el “son retozón” de Faustino Oramas, El Guayabero.
Por eso en la ciudad cubana de los parques, varios sitios existentes y en proyecto llevan su nombre o el de sus composiciones y su imagen reaparece hasta en dibujos animados, como un símbolo de lo que también somos: simpáticos, mordaces, prestos a contagiar con la sonrisa.
Pese a que algunos consideren controversial el aporte de este músico, por encontrar vulgaridad o soeces sugerencias en las letras del bardo, lo que es imposible negar es el sello inconfundible del cubanísimo choteo sobre el que teorizó Jorge Mañach, y un doble sentido acerca del que Oramas siempre acusó al público, pues él solo cantaba y la “gente”, interpretaba a su manera.
Hoy hacen 114 de que El Guayabero naciera en esta ciudad que se condimentó con su música y continúa dando sabor a su patrimonio cultural desde los estribillos que en su paseo en “el tren de la vida” nos legó el Rey del Doble Sentido.


De lupas y catalejos

BLOG de YEILÉN DELGADO CALVO. Aquí dejo mis opiniones sobre Cuba, el mundo, la vida. Corro el riesgo de equivocarme, segura, - como dice el poeta - de que "por un fuego que no des a tiempo puede no salir el Sol"

Desde la otra esquina

"Una mirada desde Holguín y para el mundo..."

De mi país

Para conocer de la isla y su gente

edumund

Just another WordPress.com site

Letra joven

Para reflexionar, reír, debatir y publicar.

Un pedacito de Mar

un espacio para echar a navegar ideas...

Cuba nos une

"Cuba es tu corazón, Cuba es mi cielo, Cuba en tu libro mi palabra sea."

La mariposa cubana

un capullo de cubanía y de fidelidad

Cuba en letras

Contar la Isla desde un blog