Aquel largo día o por qué ser periodista


El día de hoy ha sido muy largo. Apenas dormí anoche. Me latía dentro el presentimiento de lo grande por venir, del acontecimiento que se gesta. Un periodista vive para eso, y por eso.
Toda la mañana estuve cazando la noticia, el ruido de los otros, mi propio teclado, ver la prensa extranjera en acción, sentir la adrenalina que abandona a los semanarios, reposados y más dados al análisis que a la noticia viva, latente justo ante las manos del redactor.

Trabajando en la cobertura
Esperaba mi momento, aquel en que la proximidad al “hipermediático” Papa Francisco, me permitiría conocer de qué se construyen los mitos: vi claro entonces, de realidad concreta.
No pudo la llovizna inoportuna impedir que él llegara hasta allí. Los niños estaban inquietos, querían cantar a toda costa. Desde la emblemática Loma de la Cruz, la prensa apostada pese el clima impertinente, escuchaba a las personas saludar al Papa, así supimos que se acercaba.
Las azoteas lejanas, como mejor evidencia de la densidad poblacional de la ciudad, eran un enjambre de personas agitando las manos, queriendo ver más allá, discernir un acontecimiento que ahora transcurría ante mis ojos.
La Oda a la Alegría comenzó a sonar en las infantiles voces y el Sumo Pontífice, con una sonrisa afable, descendió del vehículo panorámico que durante toda la jornada lo trasladó dentro de la Ciudad cubana de los Parques. Otros cantos entonaron los pequeños a quienes Francisco elogió. Ellos agradecieron humildes, niños al fin, con gozo.

El día de ayer fue muy largo. Apenas dormí la noche antes. Me latía dentro el presentimiento de lo grande por venir, del acontecimiento que se gesta. Un periodista vive para eso, y por eso.
Toda la mañana estuve cazando la noticia, el ruido de los otros, mi propio teclado, ver la prensa extranjera en acción, sentir la adrenalina que abandona a los semanarios, reposados y más dados al análisis que a la noticia viva, latente justo ante las manos del redactor.
Esperaba mi momento, aquel en que la proximidad al “hipermediático” Papa Francisco, me permitiría conocer de qué se construyen los mitos: vi claro entonces, de realidad concreta.
No pudo la llovizna inoportuna impedir que él llegara hasta allí. Los niños estaban inquietos, querían cantar a toda costa. Desde la emblemática Loma de la Cruz, la prensa apostada pese el clima impertinente, escuchaba a las personas saludar al Papa, así supimos que se acercaba.
Las azoteas lejanas, como mejor evidencia de la densidad poblacional de la ciudad, eran un enjambre de personas agitando las manos, queriendo ver más allá, discernir un acontecimiento que ahora transcurría ante mis ojos.
La Oda a la Alegría comenzó a sonar en las infantiles voces y el Sumo Pontífice, con una sonrisa afable, descendió del vehículo panorámico que durante toda la jornada lo trasladó dentro de la Ciudad cubana de los Parques. Otros cantos entonaron los pequeños a quienes Francisco elogió. Ellos agradecieron humildes, niños al fin, con gozo.
En una plataforma discreta y acompañado por Emilio Aranguren, obispo de la Diócesis holguinera, vi por única vez en este largo día al sucesor de Pedro, al hombre que ha revolucionado a la Iglesia Católica. Desde allí, el Pastor Universal bendijo a sus siervos, nos bendijo a todos, en un acto que va más allá de la fe o la religión misma, y solo se traduce en amor.
Cuando globos azules, rojos y blancos, junto a decenas de palomas, emprendieron un vuelo que transformó por segundos el cielo en algo vivo, un estremecimiento me trajo la certeza. Soy afortunada por haber sido testigo de un momento único y muy emotivo, pocas veces tiene una la suerte de mirar la Historia antes de que la recojan los libros. Entonces, pensé, “solo por un momento así, vale la pena ser periodista”.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

De lupas y catalejos

Corro el riesgo de equivocarme, segura, - como dice el poeta - de que "por un fuego que no des a tiempo puede no salir el Sol"

Desde la otra esquina

"Una mirada desde Holguín y para el mundo..."

De mi país

Para conocer de la isla y su gente

edumund

Just another WordPress.com site

Letra joven

Para reflexionar, reír, debatir y publicar.

Un pedacito de Mar

un espacio para echar a navegar ideas...

Cuba nos une

"Cuba es tu corazón, Cuba es mi cielo, Cuba en tu libro mi palabra sea."

La mariposa cubana

un capullo de cubanía y de fidelidad

Cuba en letras

Contar la Isla desde un blog

A %d blogueros les gusta esto: