Archivo mensual: octubre 2013

Reencuentro


Me lo presentó mi padre, quien le admiraba mucho. El hombre se hizo inmenso ante mis ojos. Cuando regresó en 1997 a Cuba todos en mi aula de primaria fuimos a verlo llegar. Transmitían aquel suceso por la televisión y muchos, aunque pequeños, se emocionaron hasta las lágrimas, quizás sin saber por qué.
Su imagen me cautivó siempre. Pero los estudios y manidas clases de Historia lo distanciaron de mí, transformándolo en alguien inasible, distante aunque añorado. Luego quise tener su rostro en todas partes, el reloj, el cuarto de la universidad, mi pecho, un portalápiz, cualquier cosa que sirviera de pretexto para atrapar su mirada, tan famosa que ha recorrido el mundo.
No fue hasta hace casi dos años que lo recuperé renovado, distinto, inmensamente humano, desde la mirada de “Evocación” de su Aleyda. Lo sentí vivo. Un Che distinto volvió a mí en las páginas de este libro. Un texto necesario que me mostró a un héroe cálido. Un ser contradictorio y humano. Adusto, infinitamente gentil, tan parecido a otros hombres y a la vez tan grande en su singular heroísmo, ese que determinó que ni siquiera el amor filial detuviese su afán libertario.
Conocí a un hombre que pudo errar o temeroso de perder a su amada. Me presentó al Ernesto Guevara esposo, a un amantísimo padre; a un sencillo humano que desayunaba café fuerte y flan de leche y padecía los mismos estremecimientos que la pasión motiva y hemos sentido el resto de los mortales.
Me gusta más este Che que ahora tengo, al que es más fácil intentar parecerse porque es como nosotros, una persona palpable, no un nombre en el martirologio de la América. Esta vez sí, Che comandante, amigo.


La ciudad y las trampas del tiempo


Llevaba unos años caminado sus calles pero no fue hasta las clases de Historia del Arte que comencé a verla con otros ojos, los de descubrimientos. Pretiles, cariatides, columnas, techos de portablas que resisten ciclones, corredores solidarios que cobijan en la lluvia, fachadas antiquísimas que se resisten a seder ante el tiempo, plazas añejas donde corrieron nuestros abuelos y desandan nuestros hijos. Iglesias que vieron procesiones sentidas. Lugares donde calló un héroe o se ajustició a un esbirro. En fin, la ciudad y las trampas del tiempo donde se guardan trozos de su historia y la nuestra.
Por eso es dolorosa la imagen de aquel ángel manchado con un grafitti infame o del banco del que solo queda la idea de lo que fue, o las letras robadas al memorial de una madre ilustre por el precio del metal con que se hizo, sin importar lo que el conjunto significa más allá de su valor monetario. Es un panorama triste en verdad si se piensa que hipotecamos nuestra memoria para dejar sin heredad a nuestros sucesores.
Quiero pensar que es ignorancia. Que la mano que aprieta el spray de pintura sobre el cuerpo de mármol de Carrara de aquella escultura hecha en Italia a principios del pasado siglo, por la casa especializada Ugo Luisi y Compañía, pertenece a una persona sin suerte. Alguien que no ha conocido la anécdota de su origen. Esa persona ajena, además de la Historia, al presente que corre en donde el Angelote es símbolo de la ciudad, pues su réplica constituye la más alta distinción de la cultura holguinera.
Hace unos días una entrevistada llegada de la capital me contó un hecho del que fue testigo: un señor requirió cortesmente a otro que permitía a su hijo trepar por la estatua de un insigne holguinero. Mi interlocutora vio esta escena y quedó obnuvilada. Me ha sucedido lo mismo pero ante casos opuestos: total indolencia frente a lo mal hecho, ante el descuido y la desidia.
No puede ser. Alguna fuerza del orden debe tomar las riendas. Las consecuencias ante el irrespeto y los actos bandálicos deben ser tangibles, como para evitar que estos ocurran. Pero todo ello debe nacer de la conciencia y esta solo es hija de la razón y el conocimiento de los orígenes, esos que generan el sentido de pertenecia.
Quisiera que mi hija puede romancear en el parque donde se amaron mis padres mientras sonaba un reloj ancestral. Que los poetas continuaran leyendo novísimos versos custodiados por el alado ser que en 1916 se erigió en honor a la memoria de los mambises fusilados en las contiendas de 1869 a 1898, en el parque Carlos Manuel de Céspedes, también conocido como San José.
Espero que en el futuro también contemplen el Holguín que fue, y conste : no niego el desarrollo, pero es preciso saber de dónde venimos para entender quiénes somos.
La necesidad del cuidado estatal de estos valuartes es una verdad más grande que una montaña, pero no podemos pretender que se realicen constantes gastos porque no seamos capaces de cuidar lo que tenemos.
También es justo reflexionar sobre la carencia de información o disponibilidad que acerca de esta temática existe, a pesar de los libros publicados, las puertas abiertas de par en par en los museos, los máster en Historia y las celebraciones en las efemérides.
Del concimiento ha de venir el amor y el respeto. Urgen mecanismos y estrategias para hacer más potable y accesible la información, que no quede en empolvados archivos o publicaciones que casi nadie lee. Habrá que ser más creativos como se ha pedido tantas veces para acercar a este propósito y sensibilizar el pensamiento de los que destruyen la obra bella que ha costado sacrificio de muchos en el pasado y cuesta en el presente.La localidad y su Historia no pueden ser teque o somnífero del que alguien quiere salir cuando toque el timbre, sino sentimiento que obligue a preservar sus símbolos. La enseñanza o socialización de este tema debe hacerse a través de algo que nos enamore de la ciudad que tenemos para verla con ojos nuevos cada día y reconocer lo que de ella hechiza. La belleza por sí misma debería ser suficiente para movilizar el respeto por nuestro patrimonio.


De lupas y catalejos

BLOG de YEILÉN DELGADO CALVO. Aquí dejo mis opiniones sobre Cuba, el mundo, la vida. Corro el riesgo de equivocarme, segura, - como dice el poeta - de que "por un fuego que no des a tiempo puede no salir el Sol"

Desde la otra esquina

"Una mirada desde Holguín y para el mundo..."

De mi país

Para conocer de la isla y su gente

edumund

Just another WordPress.com site

Letra joven

Para reflexionar, reír, debatir y publicar.

Un pedacito de Mar

un espacio para echar a navegar ideas...

Cuba nos une

"Cuba es tu corazón, Cuba es mi cielo, Cuba en tu libro mi palabra sea."

La mariposa cubana

un capullo de cubanía y de fidelidad

Cuba en letras

Contar la Isla desde un blog